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El nunca se fijo en ella, hasta que un día logro entenderlo
Lindo vídeoEste chico siempre pasaba a lado de esta chica y nunca notaba su presencia, hasta que un día...
El Amor es como una fuerza, esta fuerza guía tu vida y a el mundo. Esto te mantiene vivo(a) y te mantiene con fuerzas para superar lo que nos depara el destino. Nunca le des la espalda pues nos hace sufrir mucho pero es lo único que nos mantiene con vida.
¿Que por que me enamore de ti? No lo se, quizás porqué cada mañana pintas mi amanecer con una sonrisa,que sabes decir las palabras precisas en el momento en que mas las necesito o tal vez son esos pequeños detalles que conforman tú corazón y que bendice a quien los brindas, no lo se, quizás por estas y muchas cosas mas te amo? No lo se
El amor, si lo tienes que mendigar no es amor, porque el amor no se mendiga, el amor se merece...
¿Sabes cuál es uno de los peores errores en la vida? Provocar lágrimas a aquella persona que te ha regalado sus mejores sonrisas
¿Qué es el amor de pareja?
Cuando conoces a tu pareja se siente una emoción y muchas palpitaciones en el corazón producto de esa etapa de enamoramiento, todo parece perfecto, la relación se llenan de detalles, de esas horas en las que te puedes pasar conversando, hablando y riendo, se espera con ansias en momento de verlo, de que venga a recogerte al trabajo, a la universidad o centro de estudio, son días que parecen salido de un sueño
Pero luego pasan los días, los meses y en algunas ocasiones se va poco a poco perdiendo ciertas cosas que sazonan la relación, aveces las personas empiezan a relucir sus defectos, empiezan las peleas y muchas veces se ve como más practico separase y listo, algo es cierto que cuando hay dolor y se daña el amor no resiste.
Pero cuando se ama de verdad ese amor se debe demostrar todos lo días, y no solo se debe en la etapa de enamoramiento y para conquistar a la persona sino para hacer que ese amor se fortalezca, hay que saber e intentar estar dentro de una relación sana y por tanto donde hay amor real, donde aunque haya dificultades puedan estar juntos, eso si un amor en que sean felices los dos, donde haya apoyo, respeto y sinceridad.
Un amor verdadero te da alas para volar mas altos, sabiendo que los dos juntos vuelen cada día más, te alegra los días, se hace sentir la persona mas importante del mundo, eso si no confundas amor con dolor, si bien es normal tener diferencia pero hay que saber arreglarlas sin necesidad de que se lastimen mutuamente.
Un amor se va construyendo y se va haciendo mas solido según los dos se comprometan a luchar y hacer lo necesario por tener un amor que les haga feliz a los dos.
Algo que si tienes que entender no puedes querer que la otra persona hague todo lo que tu deseas aun sin estar de acuerdo, mucho menos piensas que si esa persona te ama debe hacer todo lo que dices o simplemente no te ama, a ti tampoco te pueden imponer nada, esta actitud no puede ser buena de ninguna de las partes, una pareja sebe comunicarse hablar ambos, escucharse, antes de actuar como un dictador, recuerda si están juntos es por amor y ninguno es dueño del otro.
El amor verdadero y sincero que te hace bien es un amor que no te lastima y que sabe enfrentar todo pero sin hacer daño, un amor que cuando ya no haya dinero, belleza sigue existiendo, un amor que este ahí fortaleciéndote cuando te encuentras en tus peores momentos, ese amor que te seca las lagrimas, que es saca una sonrisa, ambos trabajen y formen un amor que dure y sea fuerte, el amor es decidir amar, sentir y demostrar.
Cuando las dificultades te agobien
Permíteme orar,
no para obtener protección contra los peligros,
sino para afrontarlos sin temor.
Permíteme pedir,
no alivio a mi dolor
sino el valor de superarlo.
Permíteme buscar
en el campo de batalla de la vida,
no aliados, sino propia fortaleza.
Permíteme no suplicar,
temeroso, por mi salvación,
pero sí tener paciencia
para conseguir mi libertad.
Concédeme que no sea un cobarde,
sentir tu misericordia en mi triunfo, solamente;
pero deja que, en mi fracaso,
encuentre el apretón de tu mano.
Palabras importantes en la vida
Te Amo... te quiero
Ningún ser humano puede sentirse realmente feliz hasta escuchar que alguien le diga "te amo" o "te quiero". Atrévete a decirlo a la otra persona ,a tu pareja, a tus padres, a tus hermanos, a tus hijos, si es que nunca lo has hecho, haz la prueba y verás el resultado.
¡Te Admiro!
En la familia, cada miembro tiene alguna cualidad o habilidad que merece reconocimiento. Todos, en algún momento, sentimos la necesidad de que se nos reconozca algún logro o meta alcanzada. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste esto a alguien?
¡Gracias!
Una necesidad básica del ser humano es la de ser apreciado. No hay mejor forma de decir a una persona que es importante lo que hace por nosotros, que expresarle un "¡gracias!", no en forma mecánica sino con pleno calor humano.
¡Perdóname!
¡Me equivoqué! Decir esto no es tan fácil, sin embargo, cuando cometas un error que ofenda o perjudique a otras personas, aprende a decir con madurez: "perdóname, me equivoqué".
Ayúdame, ¡te necesito!
Cuando no podemos o no queremos admitir o expresar nuestra fragilidad o necesidad de otros, estamos en un grave problema. No te reprimas. ¡pide ayuda!, que también son muy importantes las palabras.
Te escucho...
¡háblame de ti!
¿Cuántas veces le has dicho a algún miembro de tu familia: "háblame, qué te pasa?". Tal vez muchos problemas y mal entendidos se resolverían si tan sólo escucháramos lo que nos tratan de decir.
Eres especial
Es importante hacerles saber a tus seres queridos cuanto significan ellos para ti.
No tan joven, pero si mas bella
La lucha por mantener la eterna juventud es una de las mayores batallas de la mujer. La sociedad nos convierte en adictas, necesitando estar siempre bellas y jóvenes, midiendo nuestra valía en función de la tersura de nuestra piel.
Mejor sería madurar con dignidad y estilo. La mujer madura es más fuerte, segura e interesante y, por lo tanto, más atractiva.
La juventud es una etapa maravillosa por la que todas pasamos y disfrutamos. Sin embargo, la juventud es una etapa más de la vida: no es la única, ni la mejor.
La vida es perfecta tal y como es.
Cuando disfrutamos de la juventud, solemos también sufrir de la inseguridad que la caracteriza, y no nos valoramos ni conocemos como debiéramos. Cuando el tiempo pasa y no somos tan jóvenes, es cuando verdaderamente sabemos quiénes somos y lo que queremos.
La juventud está para compensar las inseguridades y los errores. La madurez, para afrontar los cambios de la vida y de nuestro cuerpo. Aprovechemos la madurez para convertirnos en una gran mujer, más fuerte, más valiente, más segura y mucho más atractiva.
Cuando aprendes que la autenticidad, el carisma, la seguridad, y el ocuparse de una misma es lo más atractivo de una mujer,Mayor, vieja, madura, o lo que quiras llamarme... soy mujer bella. te darás cuenta de que no habrá piel, por tersa que sea, que pueda competir contigo. Una mujer con ganas de comerse el mundo es la más interesante de todas. La juventud puede ser embriagadora y deseable, pero en el medio plazo, si sólo es eso, aburre.
Por muy atractivas y jóvenes que podamos ser, si no cultivamos nuestra personalidad, sólo seremos como la bonita portada de un libro, que una vez ojeado, no apetece leer. Sustituyamos nuestras preocupaciones más banales y ocupémonos de equilibrar nuestra vida con nuevos y apasionantes retos.
La mujer valiosa es aquella que sabe madurar con dignidad, la que se siente hermosa por dentro y por fuera, la que toma las riendas de su vida, y que sabe adaptarse a los cambios. Sus arruguitas sólo le recuerdan las experiencias vividas, sus risas y sueños cumplidos.
Cuando tu corazón...
Cuando tu corazón se abra lleno de vida, como la flor perfumada del amor... recuerda que alguien la plantó un día dentro de ti.

Cuando tu corazón se ilumine con el suave colorido de la puesta del sol, recuerda que alguien amaneció contigo.
Cuando el fuego de la pasión queme tu corazón, consumiendo todas tus fibras en la inmolación del placer, recuerda que alguien encendió esa llama.
Cuando tu corazón esté bordado de sueños dorados, tejidos con hilos de luz de luna, recuerda que alguien coloreó tu mundo interior.
Cuando la noche te encuentre con el corazón partido y angustiado por las amarguras recogidas en el día, recuerda que hay alguien esperándote con el pañuelo en la mano.
Cuando el insomnio te haga dar vueltas desesperadamente en la cama, recuerda que alguien puede sembrar sueños de paz en tu mente.
Cuando la soledad te oprima y tu grito no encuentre eco, recuerda que allá, del otro lado, alguien ama tu compañía y entiende tu clamor.
Cuando tus secretos no quepan más dentro de ti, amenazando romper los diques de tu alma, recuerda que existe alguien dispuesto a recogerlos y guardarlos con el cariño y la dignidad que tú esperas.
Cuando en tu corazón habite el azul del cielo, la calidez del sol, el gorjeo de los pájaros, el perfume de las flores, la nostalgia del atardecer, el encanto de las mañanas, la serenidad de los lagos y la sonrisa de la ventura, recuerda que alguien ha tocado tu corazón con la varita milagrosa del amor.
Tú que amas y vives en el contradictorio mundo del arco iris y de la oscuridad, de la calma y de la agitación, de la paz y de la inestabilidad, debes saber que existe alguien más que habita en tu planeta.
En las horas felices, comparte con ella tus sonrisas, en las horas de soledad, ve, levántate y búscala dondequiera que esté.

¡NO mires el reloj! ¿Qué importan las horas? La vida es tan corta, no hay tiempo que perder!
Tú que amas, si tienes el coraje y la sencillez de hacerlo así, abre tus labios y canta el milagro del amor, porque sólo el "amor" aproxima a las personas y hacen que hablen el mismo lenguaje
No se puede dar lo que no se tiene
Quien no puede ser feliz, no puede dar felicidad, quien no está cómodo en la vida, no puede hacer que otros se sientan bien.
Por eso hay personas que contagian su felicidad, así como personas que siempre tienen quejas y dejan tras de si un largo rastro de amargura. No se puede dar lo que no se tiene.
Hay quien pensará que si una persona es feliz, es que no tiene problemas. Pero no es así, claro que tiene problemas, sólo que sabe sobrellevarlos y aunque muchas veces el dolor golpee fuerte en su corazón, por ser una persona llena y plena nada logra anular su felicidad, ni su serenidad para ver la vida. Toma todo lo malo como experiencias y sabe salir adelante aun y a pesar de estos problemas cotidianos que la vida nos da cada día.
Lograr la felicidad interior sucede cuando todo tu ser está en completa armonía con todo lo que eres o haces; y mientras más amor repartas hacia el mundo, más grande se hace dentro de ti a modo que puedes repartirlo a manos llenas. Eso te convierte en una persona bien encaminada, alguien que sabe lo que quiere, que conoce sus metas y hacia hasta donde llegar. Ser así te convierte en una de esas personas a las que todos se le acercan, pues son como un imán a la cual todo se le pega, lo bueno y lo malo… Pero sabes salir airoso, pues te has construido firme y sólido.
Existe ese tipo de personas que no pueden dar porque no tienen nada bueno en su corazón, son pobres de espíritu, no hay alegrías ni amor dentro de ellas; es como un campo árido donde nunca se podrá sembrar, son personas nocivas que viven el cada día amargándose y deseando todo pero no queriendo dar nada. Desgraciadamente hay muchas personas así en nuestras vidas, pueden ser personas cercanas o lejanas, pero siempre hay alguien a quien le cabe como anillo al dedo esta frase: "No se puede dar lo que no se tiene".
Por eso en la vida hay etapas que debemos ir quemando para evitar caer en la amargura. Los que viven añorando un pasado, los que sienten que todo el mundo les debe algo, que no es justo que otros sean felices porque ellos no lo son ni lo serán, esos son seres insatisfechos con todo, con la vida, con Dios y con todo el mundo.
Cuida a tu pareja
Voy a decir algo que con seguridad va a molestar a muchos, pero que cuando se los explique les va a molestar más, y es que a veces cuidamos más lo que tenemos seguro, que lo inseguro.
Me explico: yo siempre digo, "no cuides tanto a tu familia, cuida a tu pareja" y la gente se sorprende por ello.
¿Pero cómo que no voy a cuidar mucho a mi familia? ¡Es mi familia! — Y no, tu familia, que es tu familia, está segura, es tu familia, nunca se pierde.
¿Ustedes han oído decir a alguien
"por ahí va mi ex hijo, o mi ex padre"?
No, ¿verdad?
Pero han oído mucho,
"allí va mi ex pareja".
Los padres, los hijos, los hermanos y la familia es lo más seguro que se tiene, no hay ex.
Ellos están ahí, y por muchos años que duren sin verse, por mucho tiempo que tarden en escribirse o en hablarse, ellos están siempre ahí.
Usted no puede decir "aquella señora que va pasando por allí fue mi madre por 35 años".
Una madre siempre es madre, es segura.
Y es más, les voy a decir otra cosa, de todos los amores, que es tender lazos, de todos los puentes, el amor más débil que existe es el de pareja. En una pareja no hay nada. Por eso hay que darlo todo, para quedarse con algo.
Tener una pareja es como cuidar una flor.
Si una flor no se riega, se muere,
y si se riega mucho, también.
Hay que ser un artista para cuidar una flor.
Yo no sé cuidar flores, por eso soy cura. Por eso, el amor de padre, de madre y de hijo es como tener un «cují coriano», nadie los riega, pero está ahí.
Eso que llamamos amor eterno se da en papá, en mamá, en un hijo, y en los amigos, que también puede ser un amor eterno. Pero en una pareja es un amor diario, tiene que cuidarse todos los días.
Me explico: yo siempre digo, "no cuides tanto a tu familia, cuida a tu pareja" y la gente se sorprende por ello.
¿Pero cómo que no voy a cuidar mucho a mi familia? ¡Es mi familia! — Y no, tu familia, que es tu familia, está segura, es tu familia, nunca se pierde.
¿Ustedes han oído decir a alguien
"por ahí va mi ex hijo, o mi ex padre"?
No, ¿verdad?
Pero han oído mucho,
"allí va mi ex pareja".
Los padres, los hijos, los hermanos y la familia es lo más seguro que se tiene, no hay ex.
Ellos están ahí, y por muchos años que duren sin verse, por mucho tiempo que tarden en escribirse o en hablarse, ellos están siempre ahí.
Usted no puede decir "aquella señora que va pasando por allí fue mi madre por 35 años".
Una madre siempre es madre, es segura.
Y es más, les voy a decir otra cosa, de todos los amores, que es tender lazos, de todos los puentes, el amor más débil que existe es el de pareja. En una pareja no hay nada. Por eso hay que darlo todo, para quedarse con algo.
Tener una pareja es como cuidar una flor.
Si una flor no se riega, se muere,
y si se riega mucho, también.
Hay que ser un artista para cuidar una flor.
Yo no sé cuidar flores, por eso soy cura. Por eso, el amor de padre, de madre y de hijo es como tener un «cují coriano», nadie los riega, pero está ahí.
Eso que llamamos amor eterno se da en papá, en mamá, en un hijo, y en los amigos, que también puede ser un amor eterno. Pero en una pareja es un amor diario, tiene que cuidarse todos los días.
¿Que es una madre?
Esa persona que con toda delicadeza nos cuida en nuestra etapa de indecisión, nos enseña con amor a valernos en la vida y nos levanta con dulzura ante cada caída.
Esa mujer, que no duerme cuando estamos mal, que vive en carne propia cada uno de nuestros sufrimientos y que se alegra con cada alegría y logro nuestro… como si fuera suyo.
Es la mujer que está ahí, sin miramientos, sin egoísmos.
Es el amor de Dios hecho mujer, el más sincero, el más puro. Que daría la vida por nosotros, si fuera necesario. Siempre deseosa de hacernos bien, y aunque como ser humano pueda equivocarse, nunca lo hace por maldad.
Es el ser sublime con el que aprendemos el verdadero significado de la palabra:
AMOR
CONTENCIÓN
ENTREGA
SINCERIDAD.
No elegimos dónde nacer, nuestra madre tampoco nos elige, pero sea como sea que venimos al mundo, para ella somos lo más sagrado, lo más sublime y lo más hermoso.
Es triste tener que admitir que la vida nos hace fríos e indiferentes, tanto como para que fluyan más fácilmente las palabras ante una carta impersonal. Pero una madre siempre hace todo lo posible por que estemos bien, porque nuestra vida sea de lo mejor así haga lo que haga, una madre es capaz de cualquier cosa por ti, así que también haz cualquier cosa por ella.
La envidia
La envidia se nos genera a causa de nuestra propia inseguridad en lo que hacemos o somos. Nos lleva a buscar la aprobación de todos, a querer hacer más cosas de las que podemos, y eso puede llegar a ser terriblemente agotador.
Las personas que sufren este mal, quizás actúan así de forma inocente, sin querer o sin darse cuenta… pero debe ser algo muy terrible de vivir, pues te hace sufrir, caer en la hipocresía, decir cosas desagradables… y finalmente nos vuelve en personas destructivas.
Si conoces a alguna persona envidiosa, con toda seguridad llegará a hacértelo pasar mal. Si eres tú la persona envidiosa, lo pasarás mal y harás daño o cansarás a otros, sólo por tus inseguridades.
La envidia es el miedo a no ser aceptado por nuestro entorno, es “inseguridad total en nosotros mismos”. Es fruto de dar demasiada importancia a lo que tienen y hacen los demás, e intentar superarles para recibir la aprobación y admiración. O igualmente, puede llevarte a criticar y echar abajo lo que los demás tienen, para que lo que tú tienes, al ser comparado, crezca en valor. La envidia de ningún modo es buena, y hay que tratar de controlar tal resentimiento porque sólo traerá soledad a nuestras vidas.
No te quemes comparándote con otros, eso es frustrante y nunca edificante. No te enaltezcas por encima de los demás, eso se nota cuando lo haces y en realidad es humillante. Recuerda que todos los seres humanos somos débiles, que todos tenemos talentos que Dios nos regaló, pero son diferentes, y es nuestro deber descubrir cuáles son.
Es difícil reconocer que se es una persona muy envidiosa. Si estás haciendo cosas por agradar a los demás, por buscar su aprobación, o diciendo cosas con la intención de aumentar tu reputación con respecto a otros, de que valoren lo que tienes o haces en comparación con otros… es muy posible que tu motivación sea la envidia. Busca ser sincero contigo mismo, y piensa que tal vez pudieras estar afectado por la envidia.
Para salir de la envidia busca la belleza que hay en tu interior: Haz cosas buenas porque sientes que es bueno hacerlas, no porque quieras recibir aprobación. Si actúas bien de corazón, verás que recibirás más admiración que haciendo cosas buenas por llamar la atención. Sé feliz y aleja de ti esos malos pensamientos, recuerda que siempre habrá mejores y peores personas que tú.
Mañana es nunca
Si la dejadez se impone a tu voluntad, si vacilas y no tienes seguridad, si tus fuerzas te dominan fácilmente para acercarte a lo que no te edifica, si la pereza corroe tu cerebro
Mañana es nunca...
Mañana es nunca
Si no tienes mentalidad ganadora, si condicionas tu conciencia, si no utilizas tu capacidad reflexiva.
Mañana es nunca...
Si no razonas, y no buscas comprender con claridad lo último, el por qué de las cosas, y el supremo fin de la existencia humana.
Mañana es nunca...
Si no te ubicas en la realidad, si no comprendes ciertamente tu condición de persona humana, si te gusta vivir una vida fácil, si no tienes formación personal, si has perdido el camino, si no sabes valorar con honestidad y valentía... ¡ La vida misma !¡ Su esencia !
Mañana es nunca...
Si no guardas el debido respeto por las plateadas canas de tus padres, si no consideras las experiencias de otras gentes, si realmente no sabes vivir como Ser Humano. Si no analizas con tu conciencia, la dimensión humana.
Haz el bien sin mirar a quien
No busquemos reconocimiento y agradecimiento… hagamos lo que ha de hacerse. A su tiempo Dios nos agradecerá todo aquello que hacemos.
Muchas veces la gente que está en nuestro entorno no se da cuenta de lo mucho que hacemos por estar con ellas:
Tengo una amiga que siempre está en problemas y no se da cuenta que está mal en su forma de actuar. Pese a todo, yo le sigo perdonando.
Es triste, pero parece que cada vez que tiene una ocasión de dar gracias, en lugar de hacerlo, siempre sale con una nueva crítica.
Sé que duele mucho, pero en la vida hay personas así, piensan que tienen la razón en todo y no dejan margen para el error.
Si tenemos un amigo que está viviendo un mal amor, alguien que no le conviene, por todos los medios posibles tratamos de decirle que no está bien lo que hace, pero no hace caso porque no ve más allá de lo que está viviendo, pese a todo, seguimos a su lado pues sabemos que nos necesita.
Cuando somos hijos y ayudamos a nuestros padres, nunca es suficiente: puedes darlo todo pero eso no te hace mejor a sus ojos. Puede que tengas a un hermano que no hace ningún esfuerzo en atender a tus padres, y pese a ello, tus padres parecen apreciarle más que a ti que estás siempre con ellos. Y eso ocurre en todos los ámbitos, no sabemos agradecer lo que se nos da sin condiciones.
A veces tenemos amigos muy posesivos, quieren todo nuestro tiempo para sí mismos, y aunque se lo estés dando siempre te exigen más, y eso es mentalmente agotador, es muy desgastador.
Por eso siempre pienso que es bueno ayudar a las personas que nos necesitan, pero evitando abocarse a una sola, porque nos desgata mucho y nunca será suficiente, ni para los amigos, padres, hermanos
Mirar los ojos del corazón
Si así lo hiciésemos, nos daríamos cuenta de las cosas que suceden a nuestro alrededor y normalmente no vemos, quizás nuestros rencores del pasado serían suavizados por nuestra forma de ser, y todo lo veríamos desde otra perspectiva, con mucho más bondad, incluso para quien tanto daño nos hizo.
Si mirásemos con los ojos del corazón quizás aún estaríamos bien con aquella persona que dijo ser amiga y que nos falló, o estaríamos mejor en la relación con nuestras familias. ¡Quizás incluso estaríamos dispuestos a conceder segundas oportunidades!
Muchas veces vamos por la calle creyendo ver, pero realmente no vemos nada, sólo lo que está frente nosotros. Caminamos sin percatarnos de nadie, salvo que nos tropecemos con una persona. No acostumbramos a mirar y observar a la gente, salvo que sea para echar una miradita a ver qué llevan puesto. Eso es mirar con los ojos, porque cuando tus ojos se posan sobre el niño que mendiga o el anciano que no puede cruzar la calle solo, y le ayudas, estás mirando con el corazón.
Si nos detuviésemos unos minutos en el diario trajín de nuestra vida, quizás hasta seríamos más felices, los recuerdos no nos dolerían tanto y los rencores se nos apocarían porque nuestra luz interior sería mucho más resplandeciente que el oscuro resentimiento, ese que debe estar lejos de nuestra vida, que no nos hace nada bien y contamina el maravilloso mundo que tenemos ante nuestros ojos.
Al pensar en nuestro sufrimiento y en lo que cuesta levantarnos de una decepción, siempre estamos pensando en nosotros mismos. Nos sumergimos tanto en nuestras propias penas y tristezas que creemos que nadie sufre más que nosotros.
Y no es así, hay personas que no tienen nada, hombres que se fueron dejando tirada a una mujer con sus hijos y viceversa. También están aquellas personas que no saben lo que es el descanso, que no saben estar enfermos porque eso es un lujo que no se puede permitir y que aun así da gracias por tener lo poco y nada que tienen.
Personas que saben acariciar a sus hijos con amor y abnegación, quizás no vistan a la última moda y desconocen lo que es vivir en cama caliente cuando el frío azota el cuerpo.
También está el niño que mendiga una moneda, y cuando se lo das te devuelve una sonrisa, es que te miró con su corazón; no vio lo que llevabas, sólo vio tu bondad y generosidad. A su vez, tú te sentiste muy bien. Eso es mirar con ojos verdaderos, las cosas más sencillas del mundo son las que más alegrías aportarán a tu vida.
Nunca es tarde para aprender a volver empezar, para hacer las cosas de otro modo al que lo hicimos hasta ahora; tampoco es tarde para comprender que aún nos podemos mirar al espejo y sonreír por despertar sanos y contentos; no es demasiado tarde para comprender que todo lo podemos superar, que por muy grande que sea la tristeza de nuestro corazón, somos plenamente capaces de revertir las situaciones que nos son adversas.
Podemos crecer sin ser viejos
Todos acumulamos años, y cada uno de nosotros, tarde o temprano, llegaremos a ser personas de edad avanzada... ancianos. Por eso me gustaría hablar de lo diferente que puede ser nuestra vida según decidamos enfocarla.
Somos personas viejas cuando dejamos que la vida transcurra sin sorpresas, cuando nos levantamos y sólo miramos por la ventana para ver pasar el tiempo. Somos mayores cuando, a pesar de la edad, nos levantamos y disfrutamos de un paseo mirando correr a los niños, sonriendo a cada persona que nos saluda.
Somos viejos cuando nuestros sueños se mueren, cuando dejamos de luchar por conseguir "algo" en la vida. Somos mayores cuando aun a nuestros años, soñamos. Soñamos con ver a los nietos, con llenar la mesa de familia, con descubrir y experimentar cosas nuevas, con hacer reír a los demás con nuestras historias
Somos personas viejas cuando creemos que estamos de vuelta de todo, que la vida ya no puede darnos nada que no hayamos vivido ni enseñarnos nada nuevo. Somos mayores cuando seguimos dispuestos a aprender, a descubrir y a conocer.
Somos personas viejas cuando nos quedamos sentados frente al televisor esperando la hora de nuestra muerte, cuando no hacemos nada por las personas que están junto a nosotros, excepto hacerles infelices con nuestras quejas. Somos mayores cuando salimos a caminar porque el médico nos dice que eso nos dará calidad de vida, cuando disfrutamos inmensamente cada minuto que estamos en este mundo.
Somos mayores cuando miramos la agenda y está en blanco porque no tenemos nada que hacer y sólo nos resignamos a nuestra partida, sin darnos cuenta de que cada día es una bendición. Somos viejos cuando planificamos nuestra vida junto a la familia, cuando viajamos para conocer mundo, cuando hacemos todas esas cosas que no habíamos podido hacer antes.
Las personas con alma vieja se deprimen con mucha facilidad, pero las que simplemente son personas mayores, aceptan las inconveniencias de la vida, no dejando que les afecte tanto como para amargarles, saben que la vida se hace muy larga o muy corta según se viva... Siempre merece la pena vivir intensamente, con felicidad, optimismo y sin aferrarse a las cosas que nos dañan el corazón.
No debes dejar de soñar
Tener sueños y esperanzas, y creer que todo lo que quieras, puedes lograr todo en la vida, lo puedes conseguir, porque tienes la fuerza de la esperanza e ilusión.
Nunca permitas que nadie te quite el derecho de lograr tus sueños, porque ello es el motor que te hace seguir adelante.
Nunca permitas que alguien se sienta con el derecho de dominarte de tal manera que te anule, eso no lo debes consentir. Recuerda que la vida es demasiado bonita como para que la vivas encerrada sufriendola incomprensión de alguien que apareció en tu vida y se adueñó no solo de eso sino hasta incluso de tus pensamientos.
Nunca abandones tus sueños, mientras creas que puedes lograr tus metas inténtalo una y otra vez, que nadie te detenga, cierra tus manos y agarra todos esos sueños y no lo sueltes, ponlo en tu pecho como si fuese una joya valiosa, y guárdala en tú corazón, porque tus sueños sí son valiosos.
No esperes que las cosas que deseas vengan de la nada hacia ti, NO… tú persíguelas, con todas tus fuerzas busca aquello que te haga ser una mujer feliz.
Nunca sientas que has perdido porque algo no salió bien una vez, siempre hay que volver a intentarlo, que la perseverancia es lo más importante de una persona, se puede ser muy inteligente pero si no tienes constancia para hacer las cosas, nunca lo vas a lograr.
Lo que te quita el sueño, no lo tomes en cuenta, bórralo de tu mente, retenerlo es malo para el alma, siéntete feliz con quien eres, tienes la capacidad de aprender de tus errores, no dejes que los malos sentimientos como el orgullo y la vanidad empañen tu bello corazón. Tampoco te pongas triste por aquellos que no quieren que te sientas bien, no valen la pena, una persona que te ama de verdad, te acompañará a soñar y volará contigo tan alto como puedas, no te soltará y allí sabrás cual es tu verdadero amor, será aquel que te apoya en tus planes y en tus deseos. Cuida a esa persona, lo demás sólo es humo que se va dispersando con el tiempo.
No juzgues un libro por su portada
Algunos años atrás, escuché una historia muy especial que nunca he olvidado. Creo que esta historia captura la esencia máxima de lo que quiero comunicar a través de este libro. Algunas veces, o quizá muchas, lo que más queremos en la vida está ahí enfrente de nosotros, si solamente abrimos nuestros ojos y aceptamos lo que vemos.
La historia habla acerca de un joven egoista y de mal temperamento y su padre rico pero religioso a la vez. La madre del joven había muerto cuando el apenas era un chiquillo. El padre, temiendo ser demasiado alcahueto con su hijo, muchas veces se mostraba estricto hacia este joven de mal carácter. Cuando el joven estaba cerca a graduarse de la universidad, él y su padre habían hablado de cuál sería el mejor regalo de graduación. Después de hablar, el hijo decidió que su sueño más grande, era que él quería un auto exótico deportivo. Su padre estuvo de acuerdo que un nuevo auto sería un buen regalo para una ocasión tan especial como ésta.
En el día de la graduación, el padre y el mejor amigo de infancia de su padre fueron a la ceremonia de graduación. Después de que el joven recibió su diploma, el padre, orgullosamente lo abrazó y, con lágrimas en sus ojos, le dijo a su hijo que ese era el día más feliz de su vida. Asimismo, su padre le dio a su hijo un paquete bien envuelto, diciéndole, "Estoy muy feliz al darte un presente el cual, le ruego a Dios, lo goces por el resto de tu vida." El joven sonriente rompio la envoltura de su regalo. Pero en un instante, su sonrisa se disolvió en una mirada extraña, luego se transformó en enojo. En vez del presente que tanto había soñado - un juego de llaves de un auto nuevo - el padre le había regalado a su hijo una Biblia nueva.
El asombro rapidamente se tornó en ira. El joven de mal carácter vio incrédulamente a su padre. Sosteniendo la biblia en frente como una ofrenda, el joven airado gritó, "¿Como pudiste regalarme esto cuando tú sabías que lo que yo quería era un auto?" Levantó la biblia más arriba de su cabeza y la lanzó hasta los pies de su padre, gritando con todas sus fuerzas, "Esto es lo que pienso de tu regalo de graduación. ¡Lo odio...y te odio!" Luego dio la vuelta y salió corriendo fuera del auditorio, mientras su padre le decia, "¡Espera! "¡No entiendes...no es lo que tú crees!" El muchacho enojado no escuchó la explicación de su padre, ya que, mientras él salía corriendo fuera del edificio, su padre se tomaba del pecho y caía al piso, muriendo de un ataque masivo al corazón.
Los años pasaron. En todo ese tiempo, el hijo maduró, de un joven egoista y de mal carácter, a una persona de edad mediana, muy bondadoso y educado, y con hijos propios. Una hermosa mañana primaveral, escuchó que alguien tocaba suavemente a la puerta. En la puerta estaba un anciano, con una biblia en una mano y un bastón en la otra. El hombre de edad mediana reconoció al anciano, ya que era el amigo de infancia de su padre, e inmediatamente abrió la puerta y lo invitó a entrar.
Fueron hacia la parte de atrás de la casa y estuvieron ahí todo el día, recordando los viejos tiempos. Antes de irse, el anciano se volteó de una manera gravemente seria. Se hizo hacia adelante en su silla y preguntó, "¿Sabes qué es lo que hay en esta Biblia?" El hombre asintió con la cabeza y respondió, "Por supuesto que sí. Poco tiempo después que muriera mi padre, comencé una busqueda muy seria, tratando de encontrar el significado a la vida. Mi búsqueda me guió hacia los cuatro términos de la tierra...y hacia el entendimiento eventual de que no hay palabras más verdaderas como las que están escritas en la Biblia." El anciano se mostró complacido con la respuesta, sabiendo que el fallecido padre del hombre se sentiría muy feliz de que su único hijo haya encontrado la fé. Entonces se tornó a mirar hacia la ventana.
Después de un momento de silencio volvió a verlo y le dijo, "Yo soy un anciano, y ya no tengo mucho tiempo en este mundo. Quiero que sepas que he debatido por mucho tiempo y fuertemente sobre si debía de darte o no esta visita. Pero ahora que hemos hablado, estoy convencido de que hice lo correcto. ¡Tu padre se sentiría orgulloso!" El hombre se sintió visiblemente movido por el cumplido del anciano. Se pudo notar unos ojos humedecidos, brillando por la luz que entraba a través de la ventana. Cuando te preguntaba si sabías lo que hay en esta Biblia," el hombre continuó, "me sentí contento al escuchar tu convicción. Pero no estaba hablando en sentido figurado. Lo que dije, lo dije literalmente. ¿Sabes lo que hay en esta biblia?"
Mientras hablaba, él extendió su brazo hacia adelante, hasta que la Biblia estaba a solamente unas pulgadas de la cara del hombre. "Bueno, creo que no sé," el hombre respondió con un confundido tono de voz. Esta es la biblia que tu padre te dio el día que te graduaste de la universidad. Yo la recogí después que tu padre colapsó, y la he guardado todos estos años, esperando el momento correcto para presentártela a ti. Ahora es ese momento. Dejaré la Biblia contigo," continuó el anciano. "Y confío en que la observarás detalladamente cuando yo me vaya. Creo que encontrarás algo ahí dentro que cambiará tu opinión acerca de tu padre."
Después de guiar al anciano hacia la puerta, el hombre regresó a la parte de atrás de la casa, levantó la desteñida Biblia y comenzó a hojearla detenidamente a travez de las amarillentas páginas. Mientras volteaba cada página, se recordaba de la "traición" de su padre en la noche de graduación, y recordó la ira que lo consumía años atrás hasta que volteó la última página de la Biblia para encontrar pegadas con tape a la última página...las oxidadas llaves de un auto nuevo. EL hombre hizo una pausa por un breve momento, congelado en el tiempo. Se quedó inerte en el silencio, recordando en su mente la fea escena que guió al fatal ataque cardíaco de su padre años atrás. Y entonces comenzó a llorar.

Cuando alguien se va de tu vida
¿Qué hacer cuando se van de nuestras vidas?
Seguir adelante, sea como sea no queda más que seguir adelante. Si en esa relación rota ya no hay nada que puedan darte, no queda más que aprender a decir adiós. Sé que es difícil, que no es fácil seguir adelante sin esa persona que pensabas que estaría siempre contigo, pero no debemos caer en cama o bajo depresión, hay que ser valientes y tratar de continuar.
Nunca es fácil volver a comenzar, porque ¿a dónde llevas todo ese dolor? El dolor acaba siendo llevado en un rincón del alma, allí donde se guardan los recuerdos, las alegrías y las tristezas del amor que fue y no volverá a ser.
Se fue tu amor, y lo pasarás mal.
Cada día siguiente será peor hasta que un día después de extrañar tanto te darás cuenta que debes continuar. Seguramente muchas veces intentarás volver, quizás llamar, o puede que intentes volver a verle ¿Pero para qué? ¿No es eso continuar tratando de salvar lo que ya no se tiene?
Creo que cuando una de las dos partes pone un final a una relación, es que algo ya ha muerto, algo ya se fue. Querer continuar con eso sólo es masoquismo. Debemos saber parar y decir “hasta luego”, saber seguir adelante por nuestro propio bien.
Recuerda que la peor parte se vive por las noches, porque es cuando más soledad se siente, cuando más piensas en lo mucho que lo extrañas.
Para bien o para mal, nunca le olvidarás, nunca. Pero dejarás de extrañarle, dejarás pasar las cosas, y volverás a comenzar otra etapa de la vida. Te volverás una persona más desconfiada, más triste… pero Dios en su inmensa misericordia te dará fuerza para seguir adelante, para continuar tu vida haciendo que esa tristeza sea cada vez más pequeña en relación a lo que vives cada día.
Siempre sigue adelante, recordando que siempre que se nos cierra una puerta se nos abre una ventana. Procura ser feliz, es difícil, lo sé; pero hay que salir de ese hoyo tenebroso. Mira a tu alrededor, siempre hay alguien que estará dispuesto a ofrecerte su apoyo, tal vez por eso mismo estés leyendo esto, que te lo enviaron con la mejor de las intenciones. Te podemos ayudar, pero la parte más importante eres tú, porque eres protagonista principal de esta triste situación.
Siempre habrá un nuevo mañana y las personas que ahora están contigo no quieren verte mal y mucho menos verte sufrir, sige siempre hacia adelante

Te quiero contar algo mi amigo
Hay amigo como cambian los tiempos,
quien lo iba a decir
que a nuestros años
seriamos testigos en el cambio.
De la transformación increíble
que tendría la juventud
porque que a mil leguas se puede notar,
que muy desorientada esta.
Creen que con tomarse una copa,
con fumarse un cigarrillo
o con llegar de madrugada
ya son grandes, personas hechas y derechas.
Que equivocados están verdad amigo,
es muy triste y lamentable
ver que el cambio los afecta más día con día,
perdiendo su salud y a su familia.
De los padres que te puedo decir,
tal vez son los verdaderos culpables
al no mostrarles los peligros que tenían que enfrentar
cuando llegaran a cierta edad.

¿Que es el verdadero amor?
Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.
El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente: Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó.
Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital… Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido. Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas.
El pidió a mi hermano teólogo que le dijera donde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella. Mi padre escuchaba con gran atención.
De pronto pidió: “llévenme al cementerio”. Papá -respondimos-, ¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora! Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: No discutan conmigo por favor. No discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años”. Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lápida.
Mi padre la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos: “Fueron 55 buenos años saben? Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así”. Hizo una pausa y se limpió la cara. Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, cambio de empleo”, continuó”. Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad, … compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos, …rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores.
Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, y ¿saben por qué?, Porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida.
Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera…
Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lagrimas. Lo abrazamos y él nos consoló: “Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día”.
Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, más bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor era algo que no conocían.
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